martes, 29 de noviembre de 2016

PALACIO MUNICIPAL DE ZIPAQUIRÁ


Zipaquirá es un municipio con historia el cual ha sido escenario de grandes acontecimientos históricos del país  lo que le ha concedido el título de “patrimonios” a muchos de sus lugares más emblemáticos. El Palacio municipal es una de las primeras construcciones que tuvo el municipio por lo que se convierte en un patrimonio del pueblo y en el que hoy en día se encuentra el salón del concejo de Zipaquirá.



EL CABILDO ZIPAQUIREÑO

El Palacio Municipal de Zipaquirá un edificio antiguo y confeccionado en época de la colonia en donde se respira historia, ubicado estratégicamente por los españoles los cuales traían orden de fundar ciudades de maneras puntuales; las ordenes consistían en dar un ordenanza jerárquica mediante un método que llamaban “damero” que organizaba la cuidad en forma de ajedrez, cada cuadro del damero era llamado  “manzana” las cuales se unían mediante vías que las comunicaban y terminaban en una gran plaza de polvo sin empedrar en donde se tenía que construir una iglesia exactamente al oriente o sea su ubicación era de espaldas a donde sale el sol todos los días, en seguida a esta construcción se procedería a construir las casas en donde habitarían los Españoles el cura doctrinero y por último la casa del virrey lugar en dónde hoy en día está ubicado el Palacio; por ultimo edificaron las casas del pueblo, casas que tuvieron en común características puntuales la primera era los techos pajizos y la segunda los grandes solares que tenían en su interior para las personas que no trabajaban en la mina y vivían del campo. El Palacio Municipal se llamó durante mucho tiempo el Cabildo o la Casa Consistorial que era el lugar en donde funcionaba la administración del reino español y los calabozos en la época hasta el año 1923, esta casa en 1927 fue demolida y entre este año y 1929 Lascano Berti un ingeniero italiano construyó el edificio que se puede observar ahorita con evocaciones neo clásicas, republicanas y góticas con tres niveles; casi al mismo tiempo comenzó a edificarse el edificio conocido como la Administración de Salinas ubicado abajo de la catedral que hoy en día es la Alcaldía del municipio porque se quería que los dos fuesen similares en cuanto a su construcción y estilo. La alcaldía municipal tuvo sus instalaciones en este edificio aproximadamente hasta el año 1999, en el edificio ubicado con exactitud en la calle cuarta con carrera séptima se empezó a destacar un salón muy importante para el municipio, el salón de sesiones del concejo municipal que evoca la historia barroca y que crea expectativa entre los miles de visitantes que hasta el día de hoy han conocido el Palacio, porque ninguno se imagina que dentro de esta construcción se encuentre este hermoso salón republicano.

El edifico a pesar de los re diseños a los que ha sido sometido durante las diferentes administraciones debido a su antigüedad nunca ha sido re modelado bruscamente, en la época tenía un patio enorme con grandes jardines que albergaban plantas y flores que armonizaban y purificaban el ambiente dándole el toque natural a la edificación; este jardín estaba ubicado en todo el centro de la construcción y era la vista de todas las habitaciones u oficinas del Cabildo, este espacio fue cementado y en la mitad fue colocada una pila de agua la cual no duro mucho porque no había un control que velara porque esta se mantuviera en las condiciones de limpieza necesarias por lo cual se tomó la decisión de retirarla y dejar es espacio liso. La fachada del Palacio no ha cambiado desde 1929 que fue el año en el que se terminó esta construcción, la pintura con la que se pintó el edificio recientemente en unos actuales estudios realizados por la presente administración del municipio se expuso  la posibilidad que fuera la misma pintura que se utilizó en su época de construcción.

El edificio llama mucho la atención gracias a su fachada y aun en ella se pueden observar datos de su historia, a los laterales y al lado de las escaleras que inauguran su entrada se encuentran unas pequeñas rejillas las cuales actualmente ya se encuentran rellenas con piedra pero en la época eran las rejillas de la cárcel del cabildo que permitían que a los presos les entrara luz.
Zipaquirá es una ciudad con mucha historia la cual se guarda en cada uno de sus sitios y edificaciones memorables, en el año 1600 aproximadamente desde la decisión de los españoles de realizar el traslado de la ciudad de pueblo viejo ubicado en las faldas del cerro “El Zipa” más conocido como Chicaquicha al valle de Pacaquem comienza a tejerse la historia de esta ciudad que desde ese tiempo guarda en sus calles, edificaciones y en sus alrededores años de historia que depende de nosotros no dejar perder , Zipaquirá ha sido escenario de grandes acontecimientos que han marcado su historia y su legado  y como habitantes del municipio nuestro deber es velar por resguardar el legado que con los años se ha construido a pulso, el Palacio Municipal sin duda alguno hace parte de la historia y más que un patrimonio es un emblema del municipio ya que en él se encuentra el salón de sesiones del concejo lugar que sin duda alguna me atrevería a decir es el  más bello de todos los municipios de la sabana. 

La siguiente es una infografía a cerca del tema tratado en este blog, El Palacio Municipal de Zipaquirá



Escrita por:
Daniela Vera Coronado

BARRIO PASO ANCHO (Zipaquirá)

El nombre de Paso Ancho viene por parte de los antiguos, ya que el sector era muy lejano al centro deZipaquirá, ellos tenían que dar grandes pasos o pasos anchos para llegar a su destino, según investigaciones por la junta de acción comunal del sector, también se es conocido como San Roque.
Al inicio en paso Ancho, existían unas diez casas que lo conformaban , no tenían luz eléctrica ni agua potable o alcantarillado, era un momento tranquilo en el sector, los vecinos se conocían y era un trabajo en grupo, tan común entre vecinos que era normal pedir un poco de azúcar, arroz o leche.


Hace 60 años llegaron a lo que hoy es conocido como Paso ancho el señor Jesús Rincón y la señora Cecilia Rodríguez, Vivian  bajo arriendo y poco después de su llegada adquirieron un lote para formar su propio hogar, es ahí donde nace el señor Julio Rincón.

El señor Julio Rincón llega en un momento de tranquilidad en el barrio, no existía aun la luz eléctrica, por lo que usaban velas para poder alumbrar la casa, agua potable no tenían, así que recolectaban el agua lluvia, para la recolecta del agua lluvia usaban unas canecas que por medio de unos canales se llenaban.

En el año de 1968 llega la luz eléctrica al barrio y posteriormente en el año de 1975 llega el agua potable.

El acueducto que tiene el barrio Paso ancho fue construido por su comunidad, todos contribuyeron para realizar la zanja la cual llevaría la tubería desde el centro hasta el barrio, de ahí en adelante se ha ido mejorando, con manifestaciones y pedidos al alcalde para que los ayudaran hizo posible el que hoy tengan ese bien.
Las vías en el barrio anteriormente eran destapadas, no existía la presencia de muchos carros, los pocos carros que habían era por las empresas que funcionaban en Tocancipá y sopó que eran rutas para los trabajadores.

Al pasar el tiempo empezó a funcionar el servicio público de transporte, por lo que ya no tenían que movilizarse a las escuelas y lugares de trabajo caminando o en bicicletas, poco a poco fueron mejorando la vía hasta el año de 1970 que pavimentaron la principal que une Briceño con Zipaquirá, pasaron alrededor de quince años para volver a hacerle mantenimiento.

Julio Rincón cuenta que vivir en Paso Ancho es muy rico, le gusta y que es prácticamente vivir en un sitio no muy rural ni tampoco urbano, es agradable vivir en Paso Ancho por que no hay mucha gente, se siente aun la vida de campo, y se puede trabajar en cosas del campo.

Actualmente nueva gente va llegando a Paso Ancho y se empieza a ver mucha inseguridad, por lo que tienen la colaboración de la alcaldía y la policía para mejorar la seguridad.

El sector de Paso Ancho cuenta con una junta de acción comunal y Julio Rincón fue parte de ella, el puesto que ocupó era de Fiscal, llegó a esa instancia gracias al voto popular, se dió a conocer al momento de hacer una plancha en el sector y esto le ayudó bastante, estuvo en el cargo 4 años, actualmente no es parte de la junta y vive en Paso Ancho con su taller de metalmecánica.

PODRÍA LLAMARSE UTOPÍA, PERO EN REALIDAD, ¡SE LLAMA, PASOANCHO!

PODRÍA LLAMARSE UTOPÍA,PERO EN REALIDAD, ¡SE LLAMA, PASOANCHO!



Dicen que la vida en el campo es más amena, que el ruido y la contaminación de la ciudad transformó todo a su alrededor. Pero aún existen lugares mágicos, lugares llenos de silencio en el ruido de las comunidades agitadas por el consumismo, y el afán del capitalismo. Pasoancho, una vereda del municipio de Zipaquirá, ubicado geográficamente por la ruta A4 por la vía Briceño, a tan solo 15 minutos en vehículo de la cabecera municipal. Manuel Alfredo Amaya Galeano, más conocido como el Señor Amaya tiene 65 años de edad, su piel ya un poco arrugada contrasta con su simpatía y su forma alegre de hablar, casado desde hace 47 años con la Señora Mery fruto de esa relación tuvieron dos hijos. Su voz amena y entusiasta permite ver que la vida en este barrio no es como la de ningún otro.


La vela fue el instrumento que durante varios años dio luz a las frías y oscuras noches, no en vano por eso lleva tal nombre. La lejanía con el centro de la ciudad dificultaba los servicios públicos, y aunque puede que ese sea un factor determinante para que las cosas se demoren, la  gestión de aquella Junta de Acción Comunal, donde el señor Amaya fue el Fiscal, fue la que hizo posible que la administración municipal reaccionara y llevara la luz aquellas pocas casas que hasta ahora se habían construido. Muchas de las personas que habitan el sector son oriundas de este poblado, su construcción se ha realizado de manera generacional, los bienes en su mayoría han estado en manos de las familias tradicionales del barrio, lo que antes eran fincas; ahora son pequeños lotes donde los padres le heredan a sus hijos, en ocasiones nietos para que la construcción de casas sea un hecho. Siendo este fenómeno lo principal para que el barrio empezara a tener más habitantes.

Radio técnico de profesión, muy conocido en su sector, reconocido en el mundo de las comunicaciones, pues con la poca tecnología del momento y sus conocimientos, dio vida a los primeros transistores caseros, a los radio teléfonos que actualmente los vehículos de servicio público  tienen para poderse comunicar entre ellos, entre otras cosas tuvo una emisora radial por el dial AM, que funcionaba tres horas al día, particularmente en horas de la noche, su característica era que esa señal solo era para los habitantes del barrio, banda de 11 metros, aprovechando la señal en las fincas por los radio teléfonos y los pocos radios que habían.

-       Buenas noches,  son las seis de la tarde en punto.
El himno nacional empezaba a sonar, los vecinos sintonizaban el dial a esa hora, y los saludos no se hacían esperar, pero no había el conocido proceso de retro alimentación, en ocasiones ni los sintonizaban.
-       Buenas noches para los vecinos de la finca, El Rural, para la Señorita Conchita Pérez, sus hijos y nietos, esperamos que ya se encuentre mejor de salud.

Al día siguiente pasaban los vecinos que habían sido saludados a dar las gracias, a enviar saludos, se dice llamar radio aficionado, tiene licencia con el ministerio de las comunicaciones para poder ejercer su profesión. Tiene en su casa una pieza donde tiene tosas sus herramientas, arregla: televisores, radios, transistores de fusible, y la nueva tecnología no lo asusta. Conoce cada resistencia, sus valores para poder determinar dónde está el daño y repararlo. Tiene antenas en distintas bandas, bandas de 11 metros, de dos metros, banda en VH, banda en VHF, las fabricó el mismo, tiene comunicación en la mayoría del espectro de radio frecuencia. Y aunque no reconoce su popularidad, en verdad es una de las personas que con su profesión ha llevado las comunicaciones desde este sector un poco olvidado por la administración a otro nivel. Dicen los habitantes más antiguos del sector que cuando el servicio público aparecía en la ciudad, y los taxis empezaron a llevar sus radio teléfonos, era más fácil decir que se dirigían para el barrio de donde era el Señor Amaya que por el nombre del barrio.

Entre otras cosas, este asentamiento rural hace muy poco lleva por nombre Pasoancho, se le llamaba San Roque, pues esta vereda tiene una extensión de tierra bastante grande, y cobijaba desde el límite con el municipio de Cajicá, hasta el río de la Sabana.
Vivir en Pasoancho  “Es lo más sabroso que hay, esto es muy sano, la vida por aquí es baratica, más baratica que en el centro, los impuestos aquí son más baratos, los servicios son más baratos, entonces vivimos una vida buena” y ojala que el gobierno no se dé cuenta de estas declaraciones, porque se acerca la reforma tributaria y si ve esto, de seguro coloca el congreso de la república por estos lugares.

Pasoancho cuenta con todos los servicios públicos: Agua, Luz, Alcantarillado; “alcantarillado que los habitantes del sector hicieron y que ahora deben pagarle al municipio”, Gas natural; “Que hasta hace poco y por innumerables reuniones se logró concretar con la empresa privada que presta el servicio”.  Pero es que la vida en el campo es y seguirá siendo un privilegio para pocos, porque todos migrando para la ciudad, los campos solos y no hay quien cultive.
Su casa tiene más de 50 años, pero no lo parece, pintada de blanco, una sola planta, con su arquitectura básica: tiene tres habitaciones, la cocina aún queda afuera, como las casas en las fincas, a la entrada una pequeña reja un poco oxidada por la inclemencia del tiempo, una planta que lleva por nombre: sábila. Dicen que ahuyenta a los malos espíritus.
Resalta que lo más importante de Pasoancho, son sus vecinos, pues son muy amables, muy sanos. “aquí para conseguir un ratero, hay que buscarlo, conseguirlo de otro lado y traerlo” podría llamarse utopía pero en realidad se llama Pasoancho.



Por: Eduardo Murillo



 Las villas-Zipaquirá

Zipaquirá, municipio de Colombia ubicado en el departamento de Cundinamarca, localizado a solo 45 kilómetros de la capital colombiana, Bogotá; lugar donde se encuentra el barrio Las Villas. El nombre de Zipaquirá proviene del cacique muisca el Zipa.







El dia 7 de octubre del presente año, viajo con rumbo a Zipaquirá y me dirijo al barrio LAS VILLAS, donde inicio una incesante búsqueda de personas que me puedan contar parte de historia zipaquireña y la historia del barrio Las Villas.

 El señor Jorge Enrique Forero Oidor, integrante y fundador de la junta de acción comunal del barrio la villas, comienza su relato contándome  la división política de Zipaquirá y me da por enterado que cuenta con 60 sectores entre barrios y urbanizaciones, y con 25 veredas. Entre los barrios zipaquireños se encuentra el barrio Las Villas  

Continuando con el relato y acompañados de un café, dos panes, una grabadora, papel y lapiceros, el señor Jorge Forero me cuenta que en el año 1968, el señor Jacobo Lèderman el entonces dueño de toda la finca que ahora es las villas y en compañía de su hijo Max Lederman tenían como proyecto realizar una de las Urbanizaciones más grandes de Zipaquirá, y para ello inicias su ostentoso y un poco ambicioso proyecto con las primeras casas de todo el barrio, estas eran casas totalmente revolucionarias a lo acostumbrados en Zipaquirá, el proyecto de la urbanización resalto porque las casas eran tipo Árabe, teniendo en cuanta que el dueño de la finca y su hijo eran árabes y querían traer parte de su cultura a Zipaquirá.

El señor Max Lederman quien aparte de ser hijo del dueño de toda la finca era un arquitecto con ideas grandes y según don Jorge con pensamientos de grandeza, inicia la construcción de las primeras casas llamadas TIPO A, que están ubicadas en la diagonal No 4 Bis- 27 y contaban con dos pisos no reformables   en su exterior, para el año 1970 se inicia la promoción y venta de las casas dando a conocer tres tipos de casa, las entonces nombradas TIPO A, TIPO B Y TIPO C; las tipo A contaban con 2 plantas no reformables, las tipo B 1 planta no reformable y las tipo C con una planta y opción de construir la segunda a gusto del comprador.

En el año 1971 llega don Jorge en compañía de su familia al barrio, haciéndose propietario de una de las casa tipo B, entre 1972 y 1975 la urbanización deja de ser privada y empieza convertirse en barrio  y para el año 1976 don Jorge se reúne con 25 personas más y deciden crear la Junta de Acción Comunal encabezada por el entonces nombrado presidente de la junta Jaime Rojas.

Las villas entre 1972 y 1975 toma un giro inesperado para los que ya tenían casa, deja de ser un lugar privado porque don Jacobo empezó a no cumplir con lo prometido de las casa y decide empezar a vender lotes aun sin planos y sin construir.

Don Jorge recibe una inesperada llamada y por razones forzosas se retira unas horas y mientras tanto aprovecho de ir a reunirme con el señor Miguel Antonio Ángel Cárdenas, nacido en el año 1944.

Don Miguel  el año 1977  fue uno de los primero en comprar lote aun sin construir y los planos que paso para la construcción le era negado, ya que, la casa que él pensaba construir era totalmente deferentes a las ya construidas  por este motivo dura tres años bregando para que se le aprobaran los planos.
En el año 1980 le fue aprobado y a raíz de eso empieza a tomar un rumbo diferente la urbanización y echan abajo la ley de que todas las casas tenían que ser iguales a los modelos ya construidos.

Siendo un poco tarde comienzo a entender porque ese estilo de casas, aun me quedaba la duda de porque todas las casas estaban construidas en sesgo y don Miguel me cuenta que el loteo realizado para poder vender fue echo en asi para poder sacar más provecho de la finca.

Con el crecimiento mensual del barrio, porque decir diario es mucho, también fueron creciendo los problemas como lo era el alcantarillado, la luz publica y el agua; entonces es cuando la Junta de Acción Comunal empieza a ser efectiva y se empieza por medio de reuniones y basares a reunir papeleo y plata necesaria para ir mejorando los servicios, teniendo en cuenta que si un día había luz no había agua 

En el año 1985, mientras que el M-19 decide tomarse el Palacio de Justica, en Zipaquirá, los habitantes del barrio las Villas festejan que el problema de agua y luz por fin les fue solucionado  gracias a los integrantes de la Junta de Acción Comunal porque realizaron una de las primeras acciones más benéficas para el barrio, tanto que  aun después de 31 años recuerdan ese histórico sábado 9 de noviembre, los medios informativos no tomaban otro tema que sacar en primera plana la toma del palacio de justicia de ese 6 y 7 de 1985 y aun sin el país levantarse de tan gran histórica tragedia, los habitantes “veían algo diferente del país, o por lo menos de Zipaquirá”.

Para mediados del año 1991 por vocería del señor Miguel Antonio Ángel y en compañía de la señora Elsa integrantes de la JAC y cofundadores de las Villas deciden pedir ayuda a la Junta de Acción Comunal del barrio para colocar nomenclatura y se le pidió ayuda a un aspirante a la alcaldía Zipaquirá de apellido Vélez que les ayudaran a formalizarlo como barrio y no como sector privado, teniendo en cuenta que los impuestos seria abrumadores.
Las casas del barrio las Villas tenían como sobrenombre Bóvedas, precisamente por el estilo árabe de las casas y en segunda razón porque el barrio está ubicado justamente enfrente del Parque Cementerio principal de Zipaquirá      

Hoy por hoy es uno de los 60 sectores rurales de Zipaquirá, las Villas, ubicado al sector Nororiental de Zipaquirá alberga un pequeño porcentaje de los 122.347 de habitantes de Zipaquirá, ofreciendo tranquilidad, trabajo, y vivienda.




La catedral de sal no es lo único histórico con lo que cuenta zipaquirá, la historia zipaquireña va mas allá de los limites, contando con jeroglíficos, historias muíscas, leyendas, museos y secretos inmemorables  



                      
Realizado por: Andres Felipe Muñoz 

Entrevistados:

Jorge Henrique Forero Oidor, integrante de la junta de Accion Comunal.
Miguel Antonio Ángel, Cofundador del barrio
La señora Elsa, cofundadora del barrio la Villas
Centros de encuentro:
La panadería Pineapoliz;  diagonal 4 bis 28, barrio Las Villas
La tienda Vecino  diagonal 4 Bis 28 A, barrio Las Villas

citaciones en APA 
aprecuz canal 5. ( publicado el 24 abril de 2015).(comuactiva: barrio Las Villas Zipaquira) [archibo de video] recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=sbjEB27v3L0&t=405s   

imagenes tomadas por: Andres felipe muñoz ( 7 de agosto de 2016) motivo ( realizacion crónica) 
imagen de letrero zipaquira, pagina (zipaquira realmente magina) 
imagen catedral de sal ( pagina radio santafe) publicada ( marzo 23 de 2015 a las 5:02 pm) 



sábado, 26 de noviembre de 2016

Por: Ximena Santana Gómez

RECORRIENDO VIEJOS CAMINOS

Por  las calles del barrio Santa Isabel reposan los grandes recuerdos de los habitantes que crecieron y vieron progresar  este barrio que conforma el municipio de Zipaquirá.  

Barrio Santa Isabel Parcelación tomada
de:  Zipaquirá Rural 
Campos verdes rodeaban las pocas casas construidas hace más de 50 años  en el barrio Santa Isabel sector 1°; este fue llamado así porque Isabel se llamaba la mamá del dueño de esos terrenos según cuenta la señora Gloria Chaves quien vive desde hace más de 30 años y quien guarda un gran cariño por este barrio que la ha visto crecer y que con la llegada de varías personas que buscan un hogar para compartir con sus  familias, ha hecho grande amigos con quienes han disfrutado de  varios momentos felices y que desea continuar allí.
“El sector 2 era una laguna” según Javier Ocampo y Luis Sotelo residentes del sector por más de 40 años, pero con la llegada de varias  familias ese espacio que parecía no servir se convirtió en el hogar para muchas personas, porque al ver estos terrenos se visualizaron una gran comunidad y comenzaron a crear varias zanjas, utilizando varias herramientas como picas, palas, etc por donde rodaban las lodosas aguas  que reposaban en estas tierras este trabajo era realizado por los hombres de cada familia y mientras tanto las amas de casa preparaban la bebida que es conocida como el “guarapo” para que se refrescaran los trabajadores y retomaran fuerzas y poco a poco fueron creciendo grandes pastizales y se fue fortaleciendo el suelo, siendo así el inicio de grandes construcciones y hogares.
Escuela de Santa Isabel Parcelacióntomada
de: Zipaquirá Rural 

Con el paso del tiempo se fue haciendo necesaria una escuela para que los niños comenzaran a explorar y aprender varios conocimientos por eso la comunidad comenzó hacer recolectas de materiales por todo el barrio para la construcción de la escuela; además las mujeres preparaban empanadas y tamales que luego salían a vender para así obtener más ayudas para la escuela. Cuando ya tenían tenia los recursos suficientes comezó la construcción de la obra a mediados de la década de los 90, esta se fue realizaba los fines de semana cuando las personas no tenían que trabajar entre hombre y  mujeres fueron levantando paredes y transformando ese terreno desolado en un lugar confortable para los pequeños de la comunidad; esta escuela contaba con 3 salones y 2 baños así lo cuenta Erika quien estudio todo su bachillerato en esta humilde escuela. Hoy en día los pequeños niños del barrio Santa Isabel asisten a esta escuela ya reformada hasta 5 de primaria y continúan con el bachillerato en el colegio Jorge Luis Castillo que pertenece al colegio Industrial.
En el comienzo de este barrio no habían servicios públicos, por esto los habitantes aprovechaban la luz del día, las amas de casa para hacer los oficios y para hacer tejidos puesto que era su trabajo, realizaban bufandas, manteles, individuales y los famosos bordados de las abuelas, para luego venderlos y llevar el sustento a sus hogares. En cuanto a los niños, aprovechaban la luz del día para realizar sus tareas, muy emocionados, ansiosos y con gran rapidez para poder salir ha jugar a las calles que eran solo pantano, aunque con varias zonas verdes allí se encontraban todos los pequeños cada uno salia con sus juguetes, algunos con balones, otros con canicas con las llamaban, cartas de caricaturas y demás juguetes. Hacían grupos para jugar fútbol donde corrían, gritaban hasta se caían  pero eso no era ningún impedimento para continuar jugando; las calles eran su parque de diversiones puesto que no tenían un parque en cual desarrollar sus actividades deportivas. Llegada la noche entraban agotados y listos a descansar para comenzar un nuevo día.
Amas de casa lavando la ropa tomada
de: la revista Crítica

En cuanto al acueducto y el alcantarillado tenían pozos sépticos que la misma comunidad creaba en cada una de sus casas y se abastecían de una quebrada llamada “susagua”, esta quedaba a  diez minutos del barrio aproximadamente; esta quebrada se convirtió en un punto de encuentro para la comunidad en especial los días domingos, que era cuando los hombres quienes tenían más fuerza salían con grandes canecas, en ellas llevaban el agua para su hogares haciendo varios viajes; mientras tanto las mujeres aprovechaban para salir con los canastos llenos de ropa para lavar, allí se encontraban varias mujeres quienes hablan de sus cosas y como suelen decir “adelantaban cuaderno” de todo lo que pasaba en el transcurso de la semana, así lo recuerda Rosa Mendez residente del barrio por más de 30 años; los niños también disfrutaban de la salida con sus padres a la quebrada, les gustaba jugar dentro del agua. Mientras que cada familia del sector 1 contaba con este servicio por medio de mangueras, la llevaban a sus casas porque la quebrada les quedaba un poco más cerca. esta es recordada con gran nostalgia, ya que no es la misma de antes ahora el agua es contaminada, baja muy sucia y no es abundante, según Ana Moreno quien se beneficio mucho de estas aguas.
En 1967 se creo la primera junta de acción comunal que estaba conformada por él presidente Juan Rosario Zambrano, acompañado del fiscal Abelardo Ballejo y varios integrantes de la comunidad que gestionaron varios arreglos y mejoras para el barrio, uno de ellos los servicios públicos, la pavimentación de las calles, esta mejora se fue dando gracias a los aportes que cada persona daba para el arreglo de su frente. En el 2003 se creo el salón comunal, que se creo gracias a un vasar que realizó la comunidad para lograr obtener fondos para la creación del misto, hicieron rifas, concursos, bebidas y gran variedad de comida, ”este evento fue un éxito”  cuenta   Maria Lopez quien ayudo en aquella época. Poco a poco entre toda la comunidad construyeron este salón done se realizan los encuentros eucarísticos debido a que el barrio no cuenta con una capilla pero para la comunidad este no es ningún impedimento para encontrarse con Dios. También se realizan allí  eventos tanto sociales como privados
Pero como olvidarnos de los estruendos que provocaba el tren cada vez que cruzaba con sus vagones llenos de turista por la vía que dividía al sector 1° y 2° del barrio Santa Isabel. Los pequeños eran felices viendo pasar el tren  hacia su destino que era Chiquinquirá y corrían tan rápido detrás de él como queriendo se mas veloces que el  propio tren.

Estación del tren de la sabana tomada
del: periódico pulzo


La comunidad sabia el momento en que iba a pasar por su pito tan fuerte, esto era un aviso para que se alejaran de las lineas férreas para provocar accidentes. Aunque no siempre hacían caso a este llamado en especial los buses de la rápido del Carmen que hacían sus rutas desde Zipaquirá hasta Úbate, que por el afán de llegar primero que las demás terminaban en grandes accidentes; como sucedió en 1986 que se dio un fuerte choque entre uno de estos buses y el tren, que dejo varias personas heridas pero con gran fortuna no dejó muertos aseguro Luis Sotelo residente desde hace mas de 40 años. 
Esta vía se derrumbo debido a la falta de mantenimiento y la alcaldía no no se vio presente ante esta situación lo que hizo que estos viajes solo fueran un recuerdo tanto para la comunidad que vibraba con su pasar como para los turistas que encantaban de bellos paisajes.
En 1965 solo existía una tienda en el barrio Santa Isabel perteneciente a Esperanza Benitez que pensando las necesidades de la comunidad vendía toda clase de productos para el hogar como lo eran productos de aseo, alimentos, herramientas y demás productos lo que la convertía en la proveedora más importante de este sector.con el excito de su “micelánea” como la llaman sus vecinos fue creando varias.
A la hora de hacer el Mercado las amas de casa salían desde muy temprano a esperar el bus que venia de Úbate y que pasaba cada hora para llegar a la plaza, aunque muchas veces por ser tan demorado el transporte preferían irse con sus canastos caminando y así les rendía más, así lo asegura
Beatriz Ballen ama de casa del sector.

Plaza de mercado donde las amas de casa salen a mercar
tomada de Portal news. 

Eran dos días que debían realizar el mismo recorrido, porque los dais martes salían a mercar todo lo relacionado con frutas y verduras a la plaza de mercado, en este día llegaban personas que venían desde pacho y varios lugares con alimentos frescos y en abundancia por esto debían aprovechar el tiempo y llegar temprano para escoger lo 
mejor. Y los días miércoles que eran para hacer todo el Mercado de grano. Al terminar con todas las compras salían rumbo a casa nuevamente pero ahora con un gran peso en sus espaldas que valía la pena soportar, “por que no hay nada mas hermoso y gratificante que ver la sonrisa de los hijos al ver llegar sus padres con un plato de comida” dice con gran sentimiento Graciela Rodríguez habitante el sector.

Infografía  barrio Santa Isabel por: Ximena Santana 


Referencias 
  • http://portalnews.co/cundinamarca/719-plaza-de-mercado-de-zipaquira-mejora-sus-entornos-laborales
  • http://www.colombia.travel/es/a-donde-ir/andina/chiquinquira
  • http://gathaxxflow.blogspot.com.co/2013/09/parcelacion-santa-isabel.html
  • http://www.critica.com.pa/la-voz-del-interior/campesinas-aun-lavan-la-ropa-en-rios-y-quebradas-234508
  • http://co.lasdistancias.com/ruta-como-ir-de-zipaquira-a-ubate
  • http://ingenieriareal.com/como-hacer-un-pozo-septico-en-pocos-pasos/
  • https://www.google.com.co/maps/place/Susagua,+Cogua,+Cundinamarca/@5.0504143,-73.9842188,16z/data=!3m1!4b1!4m5!3m4!1s0x8e406e4c7cc546c9:0xc4d42a753faa7de2!8m2!3d5.0513899!4d-73.9821
  • http://zipaquira.uclasificados.co/venta-de-tamales-de-calabaza_id_4_11_10880
  • http://tactoculturalelsentidodelasartes.blogspot.com.co/2010/04/chicha-y-guarapo.html


viernes, 25 de noviembre de 2016

SIN OLVIDAR LA PRIMAVERA DE LOS ABUELOS.

Publicado por: Ricardo Murillo                          28/10/2016


Flor de primavera es la estrategia del gobierno para el acompañamiento y cuidado de los adultos mayores. En Sesquilé, Cundinamarca ya son más de  10 años en los que este programa está al cuidado de ellos.

Flor de primavera es uno de los programas del gobierno implantados por el Ministerio de trabajo que emplea para aquellos adultos mayores que no cuentan con los medios económicos para sobre salir o para los abuelos que ya cumplen cierta edad y carecen de una persona que vele por ellos y  su bienestar.
"Es un incentivo económico  que da el Ministerio de trabajo para adultos mayores mujeres de 52 y hombres de 57 años campesinos con ciertos requisitos para ayuda de un sustento económico de 80.000 pesos mensual" nos comenta la funcionaria de la alcaldía del Municipio Sharon Pineda.


 
El Manual operativo de protección social al adulto mayor en su última actualización en la resolución 1370 del 2 de mayo  de 2013  y en su criterio de prioritización tiene como fin abarcar gran parte de la población mayor, minusvalia o discapacidad física, 1 y 2 niveles del Sisben, edades altas del abuelo y  abandono de el mismo.                     


“Ahorita están recibiendo cualquier adulto que venga, es bien recibido". Comenta doña Ana Beatríz que hace parte ya de éste programa hace bastantes años y como ella lo dice es una de las más viejas en él y conoce a la perfección cuanta ha sido la ayuda que le brinda “Flor de primavera” a las personas que lo necesitan. “Hay muchos viejitos que no tienen sino la plata que les da el programa y no más”, concluye doña Ana.

No importa de dónde viene el dinero, lo cierto es que Flor de primavera es uno de los programas con mejores resultados, en el municipio de Sesquilé, Cundinamarca, la estrategia está ya hace 10 años y se ha logrado llevar a los abuelitos del lugar a salidas lúdicas con el fin de darles ocupación a su tiempo libre y llevarles un acompañamiento mejor a ellos que en varias ocasiones no cuentan con el apoyo o protección de sus familias o parientes lejanos.
 "Ya no vemos a los abuelitos en las astas del parque mirando pasar a las personas", comenta la funcionaria.
Amor, cariño, recreación,  educación y alimentación  es lo que ofrece “Flor de primavera”. Pero aunque el programa siempre intenta funcionar y cumplir con todos los objetivos  comentan fuentes aledañas que por recursos extraviados el programa se queda corto ante las pasadas temporadas.
“Ya son más de 200 abuelitos que han pasado por el programa y cuando llegan no se quieren ir” dice la funcionaria. 

Flor de primavera cumple más de una década en el Municipio de Sesquilé, y en su comienzo en 2005 abarcaba menor cantidad de integrantes sus beneficios eran mayores pero con la actualización de la ley del Manual de protección al adulto mayor fueron disminuyendo las actividades y estrategias con las que venía el programa por el aumento de integrantes. “Siempre intenta darle lo mejor a ellos, pero no siempre se pueden cumplir las expectativas”, Culmina la funcionaria.
Viven agradecidos con las actividades del programa y para estas fechas decembrinas que se acercan los abuelitos están muy emocionados porque es la  última salida del año. “Nosotros somos muy exigentes con la edad que tenemos y pedimos que nos den”, comenta doña Ana quién está agradecida por el esfuerzo que  “Flor de primavera” hace cada lunes para no olvidar a los adultos mayores del municipio de Sesquilé.
Todo adulto mayor es bien recibido y se intenta siempre ayudar, pero es tal la cantidad de abuelos que intentan ingresar que aunque como lo dice doña Ana, no todos pueden afiliarse porque necesitan de requisitos y los cupos aunque son bastantes se limitan en algún momento.

“Quién sabe con qué nos saldrán el otro año”, termina doña Ana, en espera que lo que venga para el 2017 sea mejor, aunque no sea bastante los aportes de “flor de primavera” son notorios en la vida ellos y por el bienestar de nuestros abuelos esperamos no termine. 



martes, 22 de noviembre de 2016

LAS NECRÓPOLIS DE ZIPAQUIRÁ

Por:Andrés Felipe Torres Nivia 


Las necrópolis de Zipaquirá

Tras nuestro paso por la vida, ella nos confiesa que un día dejaremos este mundo, no sabemos cuándo ni cómo y sin importar el tiempo y las experiencias vividas, dejaremos un legado, el cual terminará siendo contado en una historia donde el último hecho narrado; sea el lugar donde descansa sepultado el cuerpo, así ha sido para varios hombres y mujeres que habitaron las tierras de Zipaquirá, después de  los años son sepultados en distintos pero distinguidos lugares o bien aún permanecen o han sido olvidados. El parque central de Zipaquirá es el principal historiador frente al andar del hombre zipaquireño, allí se rescata la historia del origen de los cementerios en la ciudad, tras el hallazgo en el año de 1994 frente a la catedral diocesana de unos restos humanos.

Aquel año marcó la historia del municipio tras el descubrimiento de estos restos y otros más, hallados en diferentes puntos geográficos, como por ejemplo en una finca cerca al Alto del Águila, donde se apreciaron más vestigios humanos enterrados de manera horizontal acompañados de vasijas de barro, las cuales contenían en su interior pertenencias hechas con oro. Pero los hallados frente a la Iglesia despertaron enormemente el interés de la gente y aquel suceso fue dado a conocer a nivel nacional por los periódicos: El espectador, El Tiempo y La República. Tras los recientes hallazgos, la población comentaba que allí fue territorio muisca, por lo tanto frente a la Iglesia y alrededor del parque se especulaba la existencia de un cementerio indígena, o en contraparte decían que solo se trataba de restos hallados, como muchos otros en el plano cundiboyacense y no necesariamente de la posible existencia de algún cementerio. Se comentaba que tras época de colonos, se procuraba edificar un templo para culto católico en sitios considerados sagrados para los indígenas, logrando así subyugar las creencias indígenas consideradas paganas, además los colonos enterraban a las personas según su manera de vivir, si fue un personaje con una vida de bien, se enterraba de manera horizontal con los pies apuntando hacía la iglesia y si su modo de vivir fue imprudente se enterraba también de manera horizontal pero con la cabeza apuntando hacia la iglesia. Así mismo los indígenas procuraban enterrar a sus seres queridos con varias pertenencias, en su mayoría comida  y objetos personales como ropa y otros hechos en oro, todos estos contenidos en una vasija de barro, con la creencia que después de la muerte terrenal tendrían otra vida y tras el camino hacia ella no debían padecer de hambre o necesitar prendas para vestir, además se enterraban a sus semejantes según sus rangos dentro de su sociedad y también se distinguía la forma de enterrarlos según su comportamiento en vida. Es por ello que si un lugar cuenta con evidencias de la existencia de algún territorio indígena, se pueden apreciar distintos restos en terrenos distantes y con sus respectivas características.  Pero el  tiempo continúo su andar  y la memoria de aquel suceso tan solo fue un hecho más sin mayor  profundidad y los restos hallados se disiparon como los comentarios surgidos tras el hecho.



Un viernes 3 de octubre del año 2003, nuevamente la Catedral Diocesana vuelve a desvelar otro tesoro histórico, tras la remodelación del atrio de la iglesia y del parque central, se encontraron más restos indígenas que resaltarían la riqueza arqueológica de Zipaquirá, con el trabajo de Don Carlos Hernando Riaño, quien se desempeñaba como coordinador del Grupo de Vigías del Patrimonio Cultural Colombiano de Zipaquirá, los restos fueron dados al InstitutoColombiano de Antropología e Historia (ICANH), quienes serían los encargados de realizar los respectivos estudios de carbono-14 y aclarar si los restos pertenecen a la población indígena de los Muiscas y de cuanto databa su antigüedad, los resultados tardaron en darse a conocer, por el hecho de que los estudios con carbono-14 no son realizadas a nivel nacional por la complejidad de su estudio, luego tras un comunicado dado por e ICANH se dio a conocer que los restos eran de material óseo humano de hombres y mujeres varios, los cuales tuvieron una longevidad de 130 a 160 años y aproximadamente 600 a 700 años de antigüedad.


Otro cementerio del municipio se encontraba situado fuera del casco urbano, ubicado en territorio indígena, para la segunda mitad del siglo XVIII Zipaquirá estaba sectorizada en dos zonas, donde se encontraba la Parroquia de Zipaquirá actualmente conocida como la Catedral Diocesana y sus alrededores pertenecía a territorio de “Blancos” quienes eran los colonos y hacia su noroccidente se estableció como territorio indígena en donde se apreciaba el cementerio, hoy conocido como cementerio San Juanito, el mismo nombre que obtiene el barrio que allí se ubica, fue de los primeros cementerios en existir además de ser distinguido entre los habitantes.


El cementerio nació tras la donación de un terreno dado por Jorge Marcelo Holguín quien fue en dos ocasiones Presidente de la República de Colombia, el terreno se dispuso para la creación del cementerio municipal, y dejado para el manejo y administración de la Parroquia de Zipaquirá, el terreno no era muy extenso y con el pasar del tiempo y la vida del hombre, el cementerio ya no tenía lugar donde sepultar algún otro semejante, frente a esta complicación otro lugar fue facilitado y se situó junto a la conocida calle del infierno, ubicada a pocos metros de la Iglesia de la Concepción, próximamente en el año de 1930 las señoras Elisa y Clementina Bernal Morales, donaron un terreno para ampliar el cementerio municipal, gracias a la generosidad de estas hermanas aún el cementerio se encuentra en funcionamiento donde al ingresar es evidente como este nos envuelve en una atmósfera fría pero seductora donde se aprecia el pasar del tiempo y poder ver y saber que allí se encuentra los predecesores de varias generaciones, a medida que se adentra al cementerio y al final de este se puede apreciar los nuevos pabellones que resaltan por su gran estructura y color blanco, los cuales cada uno de ellos llevan el nombre de los  doce apóstoles  de Jesucristo y en donde reposan los más recientes fallecidos zipaquireños, la parroquia nuestra señora del Carmen fue construida frente al cementerio por la mano de sus habitantes y erigida como parroquia en el año de 1992, desde aquel año hasta el día de hoy es quien administra el lugar santo.

  Sin importar religión, creencia política, estatus socio-económico, edad, raza o género, si la    vida lo permite, aquel lugar será el último sitio el cual nuestro cuerpo visitará, por más que en ocasiones deseemos que no llegue a pasar y nuestro existir sea eterno, es inevitable      detener el tiempo y negar que nuestro propósito en la tierra un día acabará, tendremos que dar un último adiós a nuestro ser físico y dejarlo descansar perennemente en el cementerio.